Antes de pensar en un formateo completo (y perder tiempo reinstalando todo), vale la pena revisar unas cuantas cosas.
Chequeos rápidos
- Espacio libre en disco: con menos de un 10% libre, macOS empieza a lentificarse notablemente.
- Apps que arrancan solas: revisá Configuración → General → Elementos de inicio de sesión.
- Estado del disco: un SSD con errores de lectura da síntomas parecidos a una Mac «vieja».
Cuándo sí conviene reinstalar
Si encontrás software que no reconocés, comportamiento errático o mensajes de error persistentes, ahí sí un diagnóstico completo (y eventual reinstalación limpia con tus datos respaldados) es el camino correcto.
Hacemos el diagnóstico antes de tocar nada, para que sepas exactamente qué le pasa a tu equipo.
Traelo con tu Apple ID a mano por si hace falta verificar algo durante el diagnóstico.